1 octubre, 2026

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Tensión y protesta en FATE: el SUTNA denunció que la Justicia ordenó el desalojo de la planta

El gremio liderado por Alejandro Crespo aseguró que la empresa mantiene un «lockout patronal» tras el cierre anunciado hace siete meses. Ante la decisión de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro, realizan una concentración y preparan una conferencia de prensa.

El conflicto en la fábrica de neumáticos FATE escaló este viernes luego de que el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) denunciara que la Sala II de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro ordenó el desalojo de la planta situada en San Fernando, lo que motivó la inmediata movilización y protesta de los trabajadores en los accesos al establecimiento.

A través de un comunicado oficial, el gremio catalogó la medida judicial de «aberrante» y ratificó que la firma sostiene un «lockout patronal» desde el pasado 18 de febrero, fecha en la que se comunicó el cierre de la principal planta industrial y la cesantía de unos 900 operarios. En declaraciones periodísticas, el secretario general del sindicato, Alejandro Crespo, remarcó: «Hay una presencia permanente desde el 18 de febrero, cuando la empresa generó un lockout ofensivo, que en la Argentina está prohibido, y que fue realizado cuando los compañeros estaban de vacaciones; no estaban haciendo una medida fuerza». Asimismo, el dirigente sostuvo que los trabajadores permanecen custodiando los bienes y las instalaciones con el objetivo de resguardar a la única productora de cubiertas del país y exigir la reactivación de la actividad productiva.

En el marco de la disputa, el SUTNA convocó para este viernes a las 10 horas a un abrazo simbólico y a una conferencia de prensa en las puertas de la fábrica, a la vez que intensificó sus gestiones ante la CGT para sumar el respaldo de la central obrera frente a la amenaza de desalojo. Por su parte, la disputa legal acumula antecedentes complejos, incluyendo embargos judiciales previos orientados al pago de salarios e indemnizaciones que el gremio califica de insuficientes, mientras la conducción empresarial mantiene su postura en torno al cese de operaciones.

De este modo, el conflicto industrial y judicial suma un nuevo capítulo de máxima tensión, con el movimiento obrero en alerta y las instalaciones fabriles bajo custodia gremial.