El satélite NISAR detectó movimientos milimétricos en tiempo real. La extracción de agua y el suelo arcilloso, las causas detrás del fenómeno.
Un nuevo sistema de observación satelital de la NASA y la agencia india ISRO ha puesto bajo la lupa la estabilidad del suelo en la Ciudad de México. Los datos, recolectados entre finales de 2025 y principios de este año, revelan un hundimiento acelerado que supera los 20 milímetros mensuales en las zonas más críticas.
El fenómeno está directamente vinculado a la historia geológica de la capital mexicana, construida sobre un antiguo sistema de lagos, y a la sobreexplotación de sus acuíferos. El satélite NISAR, gracias a su tecnología de radar, permite por primera vez monitorear estos cambios casi en tiempo real, lo que resulta vital para prevenir desastres en infraestructuras y viviendas.
Científicos de la UNAM colaboran en el análisis de estos datos para diseñar planes de mitigación urgentes.

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