El organismo recortó la estimación del PIB al 3,5% y elevó la suba de precios al 30,4%. El impacto del contexto global y los costos de transporte complican el panorama local
En su último informe de Perspectivas Económicas Globales (WEO), el Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó a la baja sus expectativas para la economía argentina en 2026. Según el organismo, el rebote será más lento de lo esperado hace seis meses, mientras que la inflación se ubicará muy por encima de las metas optimistas proyectadas en octubre.
El nuevo reporte indica que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 3,5%, medio punto menos que el 4,0% previsto anteriormente. Sin embargo, el dato más alarmante es el de la inflación: el FMI saltó de una proyección del 16,4% a una del 30,4% anual. El organismo atribuye este cambio radical a un «choque de oferta negativo» global, impulsado por el conflicto en Medio Oriente y el encarecimiento de la energía y la logística, factores que impiden una desinflación rápida en el país.
A pesar del ajuste, Argentina todavía se mantiene por encima del promedio de crecimiento regional estimado para América Latina, que es del 2,3%.

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