El estudio forense determinó que falleció por «asfixia por sumersión». La investigación judicial avanza con la revisión de cámaras de seguridad que registraron el momento exacto en que ingresó al predio.
Un dato clave se sumó a la investigación por la muerte de Tahiel Herrera, el niño de 6 años con autismo hallado sin vida en la planta de tratamiento de líquidos cloacales del EPAS en Neuquén. La autopsia forense confirmó que el menor falleció por asfixia por sumersión, según informó oficialmente la Fiscalía a cargo del caso.
A la par del informe médico, los peritos analizan grabaciones de seguridad que reconstruyen los primeros minutos de la tragedia. Las imágenes muestran que Tahiel ingresó corriendo a las 19:14 por un portón que se encontraba abierto en la calle Tronador. Tras intentar abrir una oficina, el niño continuó su recorrido hacia el sector de los piletones.
El registro en video también captó la intervención del personal de seguridad. Un guardia advirtió la presencia del menor e intentó frenarlo, pero ante la falta de respuesta regresó al acceso y alertó a la madre a las 19:15, indicándole la dirección por donde había avanzado. La secuencia entre el ingreso del niño y el aviso a la mujer duró apenas un minuto y 16 segundos.
La Fiscalía continuará con la toma de testimonios y el peritaje completo de las cámaras para determinar cómo accedió al área de riesgo y establecer eventuales responsabilidades.

Más historias
ANMAT aplicó una suspensión preventiva contra una empresa por incumplimientos sanitarios
Justicia por «Lechuga» Pérez Algaba: condenaron a prisión perpetua a Pilepich, Vargas y Gil por el crimen del trader
Accidente en Balvanera: Choque, vuelco y una adolescente trasladada al Hospital Ramos Mejía