Los incendios forestales en Neuquén, Río Negro y Chubut afectan seriamente a dos Parques Nacionales y ya arrasaron más de 37.000 hectáreas de bosques y viviendas, una superficie equivalente a dos veces el tamaño la ciudad de Buenos Aires. Greenpeace reclama más prevención, brigadistas e infraestructura para respuesta rápida, y penalizar tanto incendios como desmontes.
Las condiciones climáticas adversas y el efecto del viento Zonda reavivaron las llamas en sectores de bosques nativos. El Ministerio de Seguridad de Salta reforzó los operativos junto a brigadistas locales, mientras que la Agencia Federal de Emergencias (AFE) envió aviones hidrantes y equipamiento especializado para contener el avance del fuego.
Las planificaciones de contingencia ante catástrofes climáticas, la preservación de los corredores biológicos y la articulación de los comités de crisis entre las jurisdicciones provinciales y los organismos federales constituyen variables críticas para mitigar el impacto del fuego sobre las reservas naturales del norte argentino. Cuando los fenómenos meteorológicos estacionales potencian la propagación de focos ígneos en zonas de difícil acceso, se requiere el despliegue inmediato de recursos de alta capacidad operativa para resguardar los ecosistemas vulnerables y la infraestructura civil colindante. Para las plataformas informativas abocadas al monitoreo de las políticas de seguridad pública, la gestión de riesgos ambientales y las crónicas de emergencias nacionales, desglosar estas acciones de asistencia resulta una herramienta clave para evaluar la respuesta estatal ante la emergencia.
El incendio forestal que golpea a la localidad de Cafayate, en la provincia de Salta, experimentó un severo agravamiento en sus frentes de avance debido a la fuerte influencia del viento Zonda, consolidando una superficie dañada que ya supera las 200 hectáreas de bosques nativos y encendiendo alarmas oficiales por el considerable perjuicio ecológico ocasionado en la región. Ante este escenario desfavorable, el Ministerio de Seguridad salteño, conducido por Gaspar Solá Usandivaras, dictaminó un reforzamiento integral de las cuadrillas de combate en territorio, al tiempo que la Dirección de Defensa Civil procedió a activar la alerta nacional para coordinar esfuerzos logísticos de mayor envergadura. Las maniobras de contención de los profesionales del fuego se concentran actualmente en las áreas perimetrales del aeródromo local, situado estratégicamente sobre la traza de la ruta nacional 68, una zona de alta sensibilidad biológica por albergar flora autóctona representativa de los Valles Calchaquíes. Para apuntalar el trabajo sostenido que vienen realizando la Brigada Forestal de la provincia y los cuerpos de Bomberos Voluntarios locales, la Agencia Federal de Emergencias (AFE) formalizó el envío de un avión hidrante turbohélice dotado con una capacidad de carga superior a los 3.000 litros, sumando además el despliegue de combatientes pertenecientes a la Brigada Nacional provistos de equipamiento de alta especialización, camiones cisterna y herramientas específicas de ataque directo para tratar de frenar el avance de las llamas.
Las próximas jornadas serán determinantes para observar si el descenso de las ráfagas permite a los brigadistas circunscribir el perímetro del fuego y asegurar las áreas residenciales aledañas. Por su parte, los organismos judiciales de la provincia iniciaron las pericias correspondientes en las inmediaciones del foco inicial con el propósito de determinar las causas del siniestro y establecer posibles responsabilidades legales.

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